INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS
• 700 g de patata
• 400 g de zanahorias
• 3 cucharadas de aceite de oliva virgen
• 1,2 litros de caldo de pollo casero desgrasado
• 250 ml de leche de soja
• sal y pimienta blanca recién molida
UTENSILIOS NECESARIOS
• 1 buena olla superrápida con su tapa de presión y otra de acero o de vidrio que encaje bien en ella
o 1 cacerola con tapa de las que consumen poca agua y poca grasa
PREPARACION Y ELABORACION
1. Pelar las verduras, lavarlas y cortarlas en cuadraditos de un tamaño aproximado. Si disponéis de poco tiempo, podéis utilizar verduras congeladas.
2. Si tenéis caldo de pollo casero, utilizarlo aquí, pues la sopa saldrá más sabrosa.
4. En nuestra buena olla superrápida poner todos los ingredientes de la sopa y cocerla durante 5 minutos con las dos rayitas de la válvula de presión fuera.
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También podéis cocer todos los ingredientes juntos menos el aceite y echar este último en crudo en hilo fino al servir la sopa.
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CONSEJOS DE COCINA
• Esta receta es sanísima y de muy fácil digestión, pues todo va en crudo, sin sofritos, que a veces son indigestos. Se puede hacer con otras verduras que os gusten más o que tengáis a mano.
• Pelar la patata con un pelaverduras para eliminar la mínima cantidad de piel. Hacerlo en el momento de añadirla a la olla, para que no se oxide y tengáis que guardarla cubierta de agua, lo que le haría perder gran parte de su almidón, que nos va a servir para espesar de manera natural esta sopa.
• El caldo de pollo es muy fácil de hacer, y consiste tan solo en cocer huesos o carcasas de pollo con agua, sal, cebolla, zanahoria y apio, colarlo, dejarlo enfriar en la nevera y al día siguiente retirar con una espumadera la capa de grasa sólida que aparece en la superficie. Estos huesos de pollo se encuentran hoy con mucha facilidad en las pollerías, puesto que se venden más pollos troceados sueltos, alas, jamoncitos, contramuslos, filetes de pechuga... que aves enteras.
• Si trituráis esta sopa, conseguís un puré de zanahorias estupendo.
• Para que se lo tomen con agrado picarles dos o tres claras de huevo duras y esparcirlas por encima de la sopa para que se encuentren los trocitos como si fueran barquitos. Las claras de huevo constituyen una proteína muy barata, de mucha calidad, muy digerible y sin colesterol. Y podéis utilizar las que os van sobrando al hacer postres o platos solo con yemas y que habéis guardado en el congelador, ya que congelan estupendamente
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